Saben mas de lo que cualquiera se podría imaginar, se la pasan el día entero escuchando. No tienen otra cosa que hacer, viven vidas ajenas, porque ellos ya perdieron la suya. No conozco los motivos de su presencia, solo sé, y puedo afirmarlo, que están ahí.
Día tras día, noche tras noche. No van a ninguna parte, nose si por puro antojo o si estan atrapados eternamente. A veces los oigo llorar, y me duelen sus penas de antaño. Aunque yo siendo hombre, debo admitir, también he de llorar. A veces la soledad invade mi vida, me veo solo frente al espejo. Pero escucho sus risas, sus voces, siento el olor de sus cigarrillos, y recuerdo que están ahí, que no estoy completamente solo, y sonrío de nuevo. Tal vez algun día tome coraje y me atreva a advertirles sobre su existencia. Habitando en mi balcón, observando la vida desde esas rejas blancas. Tal vez hasta me atreva a preguntarles que hacen aquí, qué es de su pasado, y qué esperan del futuro. Nose si saben de mi presencia en esta casa, no quiero hacerles daño y nose de lo que son capaces. Pero a veces me dan miedo. A veces me pregunto quién es el fantasma, si esos dos que fuman en mi balcón, o yo que no puedo huir de esta habitación.

niicolee .


1 personas dejaron su comentario .:
Muy lindo lo que escribís. Los fantasmas nos habitan todo el tiempo y en todo lugar. Lo importante es estar en paz con ellos porque son capaces de atormentarnos de maneras indeciblemente crueles.
Ah! Me olvidaba. A algunos fantasmas hasta se los puede echar de tu vida y empezar a recorrer caminos de luz y alegría
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