Rompe los espejos, no crée en tabúes, no cree en mitos ni leyendas. Crée en sí mismo, y es suficiente. No espera nada, no le importa si vienen o si van. Él escapa, a su mundo imaginario, lleno de vida, de sueños, de emociónes. Él vive allí, vive a su manera, sin mirar el reloj, dejando correr el tiempo, permitiendose ser sí mismo. No exíste el odio, no exíste la envidia. Todo está en armonía. Todo vale. Todo cobra vida, las cosas suceden y el está ahí presenciando los acontecimientos, sonriéndole a la vida sin importar porqué. Todo vale, todo; en su mundo imaginario.

niicolee ,


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